Como funciona un radiador

El radiador es un dispositivo con el que se intercambia calor entre dos medios, donde el aire ambiente es uno de ellos. Explicamos qué es un radiador, para qué sirve, cómo funciona y más.

¿Qué es un radiador?

Un radiador es un equipo con el que se intercambia el calor entre dos medios, pero uno de esos medios es el aire ambiente. Por lo general va a trabajar por convección, pero lo puede hacer también por radiación, siendo esta la razón por la que lleva su nombre.

Como funciona un radiador

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¿Para qué sirve un radiador?

Un radiador se encarga de disipar el calor de un objeto o aparato, en donde el objetivo central es evitar su sobrecalentamiento, aunque en ciertos casos se puede aprovecha para que se caliente un objeto o un espacio.

Si bien los radiadores se usan en distintos ámbitos, como por ejemplo el radiador de agua que se emplea para la refrigeración de piezas, en este artículo nos centramos en los radiadores de vehículos.

¿Cómo funciona el radiador?

El motor en un vehículo produce índices de calor muy altos, motivo por el que es necesario que se enfríe y disipe, en ese sentido, la función de un radiador es clave por su capacidad de refrigeración. Hay que tener en cuenta que si el motor no consigue disipar el calor de manera adecuada se va a sobrecalentar, lo que implicará que se den daños fatales.

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Al radiador lo componen tubos de cobre, un ventilador, un panal con el que se refrigera el líquido, una tapa de alta presión, un tanque superior y uno inferior. Con lo anterior se trabaja en conjunto con un termostato que está conectado con el bloque del motor, para que así el refrigerante sea administrado con el radiador. Sólo hasta que el motor logre la temperatura adecuada se va a impedir que el líquido ingrese.

Una vez se enciende el vehículo el radiador va a empezar a funcionar. En este caso la bomba enviará el refrigerante por los tubos de cobre hasta alcanzar el límite del radiador y el bloque del radiador. Con lo anterior el líquido se va a retener hasta que el propulsor logre una temperatura adecuada.

Sobre el termostato hay que mencionar que se abre para que el líquido pueda pasar alrededor de los cilindros y las válvulas, sitios en los que el calor se concentra, evitando así que la temperatura continúe aumentando. Después el termostato se cerrará para lograr la absorción del calor del motor y abrirse de nuevo para que el líquido refrigerante caliente salga y pase por los tubos con el objetivo que alcancen el tanque superior.

Finalmente, el ventilador por detrás de las aletas por las que pasa el líquido refrigerante caliente, se aprovecha del aire exterior, para así enfriar el líquido. En cuanto se enfríe, bajará al tanque inferior buscando que retorne a su labor de enfriamiento del motor.

Partes de un radiador

Partes del radiador

  • Tubos – Son unos conductos por los cuales el fluido refrigerante pasa. Hay que mencionar que éste proviene del motor con una temperatura alta para llegar a los extremos de los tubos en su recorrido, lugar en el que es enfriado y después se deposita en un tanque para utilizarlo de nuevo.
  • Juntas – Son las que unen las partes para que las fugas de líquidos se eviten.
  • Tapones o tapas – Es un sistema a presión para dar más beneficios al radiador.
  • Enfriador de aceite – Busca la reducción de la temperatura del aceite. También hace que se mantenga la transmisión en un grado específico.
  • Aletas – Son unos tubos que al transportar el líquido de refrigeración van a disminuir la temperatura por su acción.
  • Colectores – Es una lámina de latón de cobre que está en la parte superior e inferior del radiador.
  • Laterales – Son unas estructuras metálicas ubicadas en la misma dirección de los tubos. Refuerzan la estructura.
  • Tanques – Son dos, uno para contener el fluido refrigerante y otro para recibirlo una vez se enfría y se dispone para las mangueras.
  • Mangueras – Son unos elementos que salen del radiador. Una de las mangueras contiene el líquido refrigerante al calentar, mientras que otra lo traslada a la garganta de aceleración del conducto.

Tipos de radiador

Tubulares – Están compuestos por tubos planos pequeños con aletas horizontales soladas para que se logre una buena transmisión de calor. Su ventaja es que los tubos no se obturan con facilidad.

De tubos de aire – Se forman por cintas de cobre o de latón delgadas. Sus superficies en relieve se soldan.

De nido de abeja – Es un radiador donde el agua va recorriendo la trayectoria en zigzag. El líquido es forzado entonces a circular por los tubos de aire dispuestos para que se ceda una importante cantidad de calor.

Radiador de circulación descendente – El líquido ingresa por la parte superior y baja por unos conductos pequeños. Las aletas delgadas se unen con los conductos para que sea más la superficie y el enfriamiento sea mayor.

Radiador de circulación transversal – Es más eficaz que un radiador de circulación descendente. El agua ingresa por la parte izquierda y después circula por sus conductos hasta llegar al tanque receptor. En la derecha hay un tapón y un enfriador con la transmisión automática que se ubica en la parte extrema del radiador.

Fallas del radiador

Un radiador puede ser reparado o reconstruido. Cuando el mantenimiento y cuidado no es el adecuado, son varias las fallas que se pueden presentar:

  • Fallas por corrosión – Se oxida la estructura del panal, lo cual es una consecuencia de un anticongelante de baja calidad o si se mezcla con agua. También puede darse por una oxidación saturada en los tubos, por ende, se obstruyen en la parte lateral.
  • Fallas por basura – Si se obstruye el flujo de aire.
  • Fallas por vibraciones – Cuando se rompen o fracturan los tanques de plástico.
  • Fallas por choques vehiculares – Las aletas se pueden dañar o verse lastimados los tubos de circulación.
  • Daños por fugas – Si las mangueras se dañan en su unión con el radiador, si se rompe un gollete o frigo y si se desgasta el tapón, por lo cual la presión del sistema no se guarda bien.

¿Cómo comprobar el nivel del radiador?

Verificar el nivel del líquido refrigerante es una parte clave del mantenimiento del radiador y del vehículo en general. En ese sentido, sólo hay que buscar el indicador que se muestra en la imagen, porque con él se conocerá la temperatura a la que el motor trabaja. Por lo general, si el nivel del refrigerante es poco, el motor tenderá a calentarse más y con mucha rapidez, por ende, la luz de aviso se encenderá.

Comprobar nivel del radiador

¿Por qué es necesario el radiador?

Cuando el motor trabaja superando la temperatura óptima, la viscosidad del aceite decrece, así que el desgaste del motor aumenta. Por lo tanto, las piezas se pueden soltar. En caso contrario, si el motor funciona con una temperatura menor a la óptima, el consumo de combustible se incrementa porque el motor requiere de un cierto calor específico para que trabaje de modo adecuado. Igualmente, las piezas se pueden desgastar porque están pensadas para que se dilaten con el calor ante un tamaño determinado.

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Vida útil de un radiador

De acuerdo con los mecánicos especializados, el radiador dura entre 8 a 10 años. Tiempo atrás se hacían de metal, motivo por el que un auto antiguo si se cuidaba lo suficiente podía tener un radiador para toda la vida útil del vehículo. De todos modos, en los autos modernos son fabricados en plástico y aluminio, razón por la que su vida útil se ha reducido.

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